Me desperté con un sueño que había tenido, pero por mucho que quisiera acordar-me no podía.
Hacia un calor insoportable, el sol brillaba, ya sabia lo que iba a hacer en todo el día, me iba a la playa para que nadie me molestara solo quería estar sola.
Cuando me levanté de la cama me fui al comedor ya que quería hablar con mi madre, pero no había nadie, me puse a llamar como una histérica pero no valió la pena efectivamente estaba sola.
Subí nuevamente a mi habitación, cogí el biquini y la ropa y me la puse, cogí también la toalla y sin olvidar-me de mis gafas de sol mi anillo y mi mp3.
Salí a la calle, fui en dirección a la playa andaba dos minutos y ya había llegado, normalmente en la parte donde yo iba a la playa no había nadie ya que me ponía debajo de una roca que había por allí.
Cuando llegué efectivamente no había nadie.
Me paré delante del mar, escuchando las olas, que venían y se iban, que no paraban ni un solo momento, las cosas ricas que tiene debajo del mar, aquel fondo con el sol era precioso, el viento que pasaba justo por encima de las olas, me encantaba el ruido que hacia cuando chocaba contra las rocas, el olor a agua y sal era la cosa más maravillosa i espectacular que podía haber en el mundo.
El mar me hacía acordar de todo pero de una manera más tranquila, más especial.
Me puse debajo de la roca en la parte donde estaba el sol, saqué la camiseta que llevaba puesta y los pantalones cortos, estiré la toalla en la arena, en seguida me puse encima de ella estirada y me puse a escuchar música.
No paraba de pensar en Samuel ni un solo momento, en aquel momento era como si hubiera vuelto atrás, estaba cogida a él en aquella fiesta, estaba bailando cogida a él, notaba todo su cuerpo, él me cogía cada vez más fuerte.
Como podía estar sintiendo tal cosa por un chico que no conocía.
Era un sentimiento tan fuerte, es como si tuviera ganas de beber su sangre, ganas de estar con el a cada momento.
De pronto el sol se había ido, pero sentía como las piernas me ardían por el calor, entonces supe que el sol no se había ido, lo que pasaba es que alguien me lo había tapado.
Abrí los ojos, los volví a cerrar, era imposible lo que había visto, los volví a abrir, i me senté.
Era Samuel, estaba allí, no sabía si me había estado siguiendo pero me daba igual, él estaba allí.
- Ola! – me dijo él escondiendo su sonrisa.
- Que haces aquí Sam? – le dije yo sin poder esconder la felicidad que tenía y los nervios.
- Me gusta este lugar, no sabía que te pertenecía! – dijo el sentando-se a mi lado dando una sonrisa traviesa y empezó a mirar el mar.
El era tan raro, tan guapo, era un humano tan especial…
- en que piensas? – me preguntó él cuando vio que no le sacaba los ojos.
- En la noche de ayer… - dije yo con vergüenza.
- A mi también me gustó! – dijo él, le miré y me guiño el ojo.
Yo me empecé a reír.
- quien te ha dicho que me gustó eh listo? – dije yo sacando mi sonrisa encantadora.
- Porque lo sé! Seguro que ni as podido dormir pensando en lo bien que bailaba! – dijo el con una carcajada discreto pero bonita.
- Ei! Creído! – dije yo pegando-le en la espalda suavemente.
- Que raro que estés aquí sola! – me dijo él. – no se debe hacer gran cosa.
- Pues si que se hace, mira yo pienso, lloro, me río y escucho lo que el mar me tiene para decir! – dije yo muy seria.
- Y que te esta diciendo en este momento?- me preguntó él con esa sonrisa escondida que me hacia tremer y quedar-me roja.
- Pues me esta diciendo que te pregunte porque te fuiste de aquella manera ayer?!
- Es que tuve un compromiso! – dijo el serio.
- La podías haber traído que no pasaba nada! – dije yo.
El se calló por unos momentos y después dijo.
- a que te refieres? – estaba con una cara de sorprendido y confundido.
- De tu novia! La podías haber traído que no pasaba nada, la mayoria de la gente que estaba en la fiesta no estaba invitada por eso que ella podía haber venido contigo. – dije yo mirando las olas.
Entonces el sonrió.
- no tengo novia! – dijo el mirando-me de una forma extraña.
- NO? – Dije yo muy feliz, ojala no lo hubiera notado.
- No! Amor para mi Amor no solo es una palabra es un sentimiento. Un sentimiento hermoso y doloroso ala vez. El amor no solo es decir es sentir y sufrir por la persona... por eso paso.
Me puse muy nervioso con aquellas palabras tan bonitas.
- por que?
- Por que cuando dos personas se quieren se deberían querer para siempre y no acabar mal como ahora la mayoría de las parejas. – me dijo él.- Tu ya te has enamorado?
- No, aún no he encontrado a la persona especial que aparece en las novelas y cuentos! – dije yo riendo-me – y tu?
- No, ni quiero! – dijo el fríamente.
- Porque? – pregunté yo.
- Es una estupidez sufrir por amor! – este asunto le tocaba.
- Yo no creo eso, el amor es muy bonito, bueno es lo que toda la gente dice!
De pronto su teléfono empezó a tocar.
El miró el número, se quedó un poco incomodo y me dijo:
- tengo de coger! ahora vengo! – dijo el poniendo-se de pie.
- Vale…
El se fue bastante lejos, no podía escuchar lo que estaban diciendo, entonces solo había una manera utilizar mis fuerzas, me concentré… e … nada no podía oír nada.
Volví a concentrar-me pero nuevamente fracasé no podía escuchar nada.
No sabia lo que me estaba pasando, nunca me había pasado esto, miré mi dedo y llevaba el anillo no podía quemar-me, no podía quedar-me sin mis poderes.
Me quedé furiosa, porque podía escuchar a todos menos a él?
Que tenía de especial para no poder escuchar lo que pensaba ni lo que decía?
Pasaron cinco minutos, para mí parecía que había pasado una vida, él apareció con mala cara:
- lo siento me tengo de ir!
- Otra vez te vas a ir así sin mas ni menos? – yo estaba furiosa, quien seria el estúpido o estúpida que no paraba de llamar-le?
- Lo siento pero de verdad me tengo de ir!
- Pero… - no valía la pena hablar porque ya iba lejos.
Me levanté de la toalla y empecé a andar por la orilla del mar, puse los auriculares en las orejas y me puse a escuchar música.
Yo sabía que él no se quería ir, y que se estaba divirtiendo conmigo.
Pero me sentía inútil porque no sabia que hacer, y no sabía porque no podía leer sus pensamientos.
Después de andar una hora volví hacía atrás, iba a buscar mis cosas y irme para casa.
Mi madre me llamó:
- Cler!
- Si mama!
- Donde estas hija?
- En la playa!
- Es que no te he visto salir y aun no has llegado!
- No tardaré mucho!
- Vale besito!
- Adiós mama!
Entonces colgó.
De bajo de la roca donde yo estaba antes había alguien, no podía reconocer porque estaba muy lejos, entonces a medida que me iba aproximando lo fui reconociendo.
Había vuelto, estaba allí, y estaba sonriendo.
- Ola! – me dijo el por segunda vez en aquel día.
- Ola! – dije yo con cara de enfadada.
El se me quedó mirando un momento yo intenté leer-le los pensamientos pero volví a fracasar.
- te pasa algo conmigo? – me preguntó él- no! No me pasa nada, pero quien se tiene de ir ahora soy yo!
Me giré, cogí mis cosas y cuando iba a empezar a andar él con un movimiento brusco me giró en dirección a él, con la otra mano rápidamente me cogió la cara en dirección a él, nos quedamos los dos mirando uno al otro, como si el mundo en aquel momento estuviera parado. No pude evitar acercar-me a él fue mas fuerte que yo el sentimiento, rápidamente él me cogió del cuello me empezó a acariciar mi cara, yo acerque poco a poco mis labios a los suyos, empecé a rozar-los con los míos, por un momento el se permaneció inmóvil después el continuó el beso, me cogió fuertemente me empujaba contra su cuerpo, aquel beso era nuestro y nadie nos lo podía sacar de nuestras mentes.
Cuando aquel beso terminó él rápidamente dijo:
- lo siento esto es un error!
- Porque es un error?
- Porque no podemos! – dijo él con cara triste.
- Pero yo sé que el beso te gustó! – le dije yo sonriendo.
Lo cogí otra vez pero el se alejó de mi.
- no! No me gustó!
- Que?
- Que no me gustó clara! Para nada!
Pero que estaba diciendo, él no era así.
- mientes!
- Que no miento! No me gustas y nunca me vas a gustar no haces mi tipo!
- Eres un cabrón!
- Soy así no voy a cambiar ni por ti ni por nadie que te quede claro!
Yo ya no conocía la persona que me estaba hablando.
- claro todos sois iguales!
- Pues si la verdad es que sí! Todos queremos un polvo y se acabó creías que me iba a enamorar de ti así de un día para el otro? Solo me aproveché de ti! No lo entiendes?!
No pude frenar, cuando volví a mí mi mano estaba en su cara, le di un bofetón.
- no te quiero ver mas en mi vida! Que te quede claro!
- No te preocupes no lo harás! – dijo el dejando-me allí sola.
Porque? Porque tubo de pasar esto? Que rabia, era el chico más imbécil que había conocido en toda mi vida.
Cogí todas mis cosas, fui corriendo para mi casa, estaba muy alterada, fui a mi habitación, empecé a llorar y me dormí.


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