15 capitulo *volver a la normalidad…

Me desperté con una pesadilla, en ella salía Dany y Samuel, Samuel se iba a ir de California y nuevamente me iba a dejar, Dany se burlaba de mi repitiendo varias veces “te advertí”…
Pude contemplar la habitación, aún no hacía día, no podía dejar de pensar en Dany, pasé casi toda la noche pensando en él y sabía que le tenía de pedir perdón.
Intenté mover mis piernas, hice mucha fuerza y ellas rápidamente rozaron un contra la otra, ahí me di cuenta que ya estaba bien, que ya podía mover las piernas y no estaba cansada.
Aparté la manta que me tapaba, seguía con la ropa de ayer, me puse de pie con algo de miedo a volver a caerme, pero todo estaba perfecto, había recuperado completamente, en aquel momento solo me apetecía dar saltitos de alegría.
Miré al ramo de rosas que seguían junto a la ventana y intenté moverlas con mis habilidades, me concentré bastante y ellas se movieron, se acercaron a mí.
Las volví a dejar en su sitio y luego abrí el armario, allí había un montón de ropa, mi madre me sabía cuidar.
Cogí unos shorts de color azul, unos leggins, una camiseta azul, un chaleco negro, un gorro y unas zapatillas azules.
Me cogí también una pulsera y no olvidando la de Dany y también cogí unos pendientes. 
Entré en la ducha y me duché con agua helada, no había nada mejor para el dolor de cabeza.
Cuando salí me vestí y luego volví a la habitación.
Ya había sol y me puse el anillo sin dejar que él me tocara antes.
Cogí mi móvil y contemplé que eran las siete de la mañana, entonces cogí mi bolso y fui en busca de Dany.
Salí de aquella habitación, había una enfermera delante de mi habitación, ella me miró y se quedó de boca abierta como si hubiera visto un fantasma.
-         oh dios mío usted es la paciente de la 214! – dijo la enfermera sin saber que hacer.
Era una mujer de unos treinta años, era muy delgada y bastante alta.
-         si – le dije con una sonrisa gigantesca.
-         Pero… pero… usted estaba en coma – dijo – como puede ser?
-         Mi padre el doctor Eric Gray me ha tratado muy bien – le dije sonriendo.
Yo estaba bastante tranquila, pero ella seguía sin entender nada.
-         bueno si el doctor Gray lo sabía vale – me dije – pero aún así es raro… - dijo ella mientras miraba el suelo y se marchó hablando sola.
-         Espere – le dije mientras le tocaba el brazo.
Ella me miró aún bastante en la luna.
-         dime
-         me sabe decir donde puedo encontrar a Dany? – le pregunté.
-         Cariño aquí hay muchos Danys – me dijo la señora educadamente.
-         Claro, tiene razón… Dany trubiend, es alemán – le dije a la señora.
-         Ah si! – dijo, le conocía por su expresión – ven conmigo que te llevo a él
Yo la seguía.
Los pasadizos estaban vacíos, solo aparecía una enfermera de vez en cuando.
Entramos en una puerta donde decía “solo docentes del hospital”, entramos, había unos sofás verdes y había una televisión encendida donde estaba dando una publicidad de un anillo.
Pude ver a Dany de espaldas, mirando por la ventana.
-         Dany despiértate – le dijo la señora – tienes una visita.
Él rápidamente me miró.
Dany tenía unas ojeras gigantes, se notaba que había dormido muy poco.
Dany era bastante guapo, tenía unos pelos un poco largos de color castaño, tenía unos ojos verdes preciosos y sobre todo tenía unos labios pequeñitos pero perfectos, tenía un cuerpo bonito, se notaba que hacía deporte frecuentemente.
-         que quieres? – me preguntó con una voz dura, pero de cansado.
La señora se marchó en el silencio.
-         quiero hablar contigo – le dije.
-         Pues habla! – me dijo de una forma muy severa, nunca había conocido aquella parte de Dany.
-         Cálmate vale – le exigí.
Él no dijo nada y se sentó en el sofá.
Intenté leer sus pensamientos pero pensaba en muchas cosas “matar, desgraciado, sufrir, perder” hablaba en código que no podía saber que era.
Yo me acerqué a él y me senté a su lado.
-         lo siento – le dije.
-         Era nuestro día! – me dijo muy enfadado, no conocía a esa mirada – te tenías de ir con él… podía haber sido con cualquier uno pero con él…
-         Mira Dany creo que esto se esta volviendo en una rutina – le dije suavemente para que no se exaltara.
-         Que quieres decir? – me preguntó mirándome fijamente a los ojos.
-         Que esto ya no tiene sentido – le dije – pasamos más días discutiendo que otra cosa – le traté de explicar.
-         Eso es una manera de romper conmigo? – me preguntó bastante asustado.
No lo podía hacer, él era demasiado importante para mí, lo quería ver feliz.
-         no – le dije – pero quiero que me des espacio, yo tengo mis amigos pero solo te quiero a ti – le dije nuevamente mintiendo.
-         Ah! – dijo con alivio – por unos momentos pensé que… olvídalo – me dijo besándome.
Esos besos no tenía significado, no sabía como hacerlo, era mejor seguir la mentira que decir la verdad, él iba a sufrir.
Cuando terminó aquel beso me dijo:
-         veo que ya te has recuperado totalmente
-         si – le dije con una sonrisa – hoy voy al colegio
él sonrió y luego me volvió a besar.
-         no quiero perderte cler – me dijo mientras apoyaba su cabeza contra la mía.
Después de recoger todas mis cosas, Dany me llevó al colegio.
Él colegio ya estaba lleno de gente, y hacían un ruido insoportable.
Abrí la puerta del coche y le di un beso a Dany, luego cerré la puerta y colgué la cabeza por la ventanilla mirándolo.
-         cariño llevo tu ropa a tu casa vale? – me dijo, como pidiéndome permiso.
-         Vale – le dije con una sonrisa.
-         Hoy voy a trabajar todo el día, es que no quise dejarte sola esta ultima semana – me dijo él muy orgulloso de si mismo.
-         No pasa nada cielo – le contesté – ahora me tengo de ir.
Llegué al jardín del colegio, me sentía observada, demasiado observada.
En sus cabezas tenían muchas preguntas sin respuestas, muchos hablaban de mí entre ellos.
Me acordé que no tenía los libros, pero tampoco hacían mucha falta, las clases se estaban acabando y no íbamos hacer casi nada.
Se aproximaba el baile de final de curso, faltaban cinco días.
Cuando entré dentro del colegio lo primero que vi fue a Isadora, me hizo una sonrisa de mal educada y se marchó.
Fui al comedor, seguro que encontraría allí a mis amigas.
En el comedor había tres mesas vacías, las demás estaban llenas, todos me miraban y en el fondo en la mesa de siempre vi a mis amigas.
Me acerqué a ellas, y ellas aún no me habían visto, faltaba Antonia.
-         Hola!!! – dije yo chillando.
Ellas me miraron con cara de aburridas y luego sus caras se llenaron de alegría y se pusieron de pie para abrazarme.
-         no me lo puedo creer estas aquí! – me dijo cris llenándome de besos.
-         Te echábamos mucho de menos cielo – me dijo Laura.
-         Yo si que os echaba de menos a todas! – les dije.
-         Eres la mejor – dijo Fred haciéndome un guiño.
Ellas eran únicas, y me dolía pensar que las tenía de dejar para siempre.
-         os quiero – les dije.
-         Y nosotras – dijeron en coro y se empezaron a reír.
-         Y Antonia? – pregunté.
-         Preparando la fiesta! – dijo Laura – para ella es muy importante prepararla!
-         Lo sé – dije mientras me sentaba en una silla.
Las clases como siempre fueron completamente aburridas.
Salí a fuera del colegio, hacía un sol brillante.
Alguien me tocó el brazo, yo me giré y estaba Joel.
-         no puedo creer que seas tu! – me dijo mientras me daba un abrazo.
Yo sonreí.
-         claro que soy yo – le dije guiñándole el ojo.
-         Pero como estas? – me preguntó muy curioso.
-         Bien – le dije – recuperando
-         Lo siento por no haber ido a visitarte – me dijo con mala cara.
-         No te preocupes – le tranquilicé.
-         Creo que alguien te esta esperando – me dijo cambiando de tema – no para de mirar hacia aquí.
Yo me giré en dirección a la carretera, y estaba el coche de Samuel aparcado y el me miraba con una sonrisa encantadora.
-         bueno me voy – le dije con una sonrisa de felicidad.
-         Ui esa sonrisa! – me dijo él sonriendo – no quiero que sufras más
Toda la gente me decía lo mismo.
Yo sonreí y fui en dirección al coche, pero él ya no estaba solo, estaba Isadora.
Isadora estaba hablando con el por la ventana del lado donde no había nadie.
Cuando llegué a su lado ella me hizo una cara de amenaza.
-         me estabas esperando? – le pregunté a Samuel mientras les interrumpía la conversación.
-         Si – me contestó con una sonrisa que me mataba por dentro.
-         Me permites? – le dije a Isadora mientras la empujaba para entrar en el coche.
-         Bueno Sam ya hablaremos – le dijo con una sonrisa falsa, y luego se marchó.
-         Falsa – dije en voz alta.
Samuel empezó a reírse.
-         como sabías que estaba aquí? – le pregunté a Samuel.
Él se quedó bastante nervioso y luego me dijo:
-         me dijo una enfermera del hospital que te habías ido y entonces calculé que estuvieras aquí
Puso el coche en marcha.
-         quieres ir a dar una vuelta o quieres ir para casa? – me preguntó.
-         Tu que crees?! – le dije con la sonrisa perfecta que tanto le encantaba.
-         Con la bronca de ayer es mejor que te lleve a casa – me dijo sin sacar la mirada de la carretera.
-         No… - le dije de morros – Dany esta trabajando no se enterará
Él me miró y sonrió.
-         Porque no me llevas a tu casa? – era una pregunta arriesgada pero me daba igual.
-         Hoy no – me dijo – ya te llevaré otro día
Crucé los brazos y puse cara de enfadada.
-         como quieras
el me observaba, pero yo no lo miraba.
-         Dany tiene mucha suerte por tenerte – me dijo.
Yo suspiré.
-         Tu no me tienes porque no quieres – le dije sin rodeos.
Él no dijo nada en todo el camino.
En mi cabeza ya había demasiadas dudas, no entendía a Samuel, a veces parecía que tenía dos caracteres completamente diferentes un del otro.
De pronto el aparcó en el centro de la ciudad, salimos del coche, yo aún no sabía donde me iba a llevar.
Se acercó a mí…
-         lista para escoger una película? – me preguntó con una sonrisa de triunfo.
Yo sonreí, ni que fuéramos a pescar, yo a su lado era la persona más feliz del mundo.
-         escojo yo? – le pregunté cuando estábamos en la entrada del cine.
-         Si! La señorita manda – dijo él mientras cogía la lista de las películas.
Aún que yo quisiera era imposible olvidarlo.
Al final escogí una película de miedo, se llamaba “habitación oscura”, quería pasar toda la película cogida a él.
Así fue, pasé toda la película cogida a él, era el único pretexto que tenía para estar de aquella manera con él.
Cuando salimos nos fuimos al coche sin decir nada, a veces era mejor estar en silencio para escuchar los sentimientos de los demás.
-         te gustó la película? – me preguntó cuando estábamos en el coche, él se estaba burlando de mí por el miedo que había pasado.
-         Bastante – le dije con voz amenazadora – hay que repetirlo – le dije de esta vez con una sonrisa encantadora.
-         Cuando quieras – dijo mientras me miraba a los ojos.
Mi teléfono empezó a tocar; era Dany, no tenía ganas de coger, pero era mi novio y era más que mi obligación.
-         Si?
-         Cler soy Dany
-         Ya lo sé
-         Vas a tardar mucho?
-         De que me hablas?
-         Si vas a tardar mucho en llegar a casa?!
-         No
-         Te estoy esperando, dile a Samuel que ahora me toca a mí estar contigo
-         Pero quien…
-         No importa, lo sé y no pasa nada, eres demasiado importante para discutir contigo por esto
-         Ha sido Isadora verdad?
-         Cler que no importa
-         A mi me importa!!!
-         Cálmate
-         Bueno ahora voy, beso
Le colgué la llamada, estaba harta de Isadora y estaba harta de Dany.  
-         veo que te tengo de llevar a casa y decías que no se iba a enterar– dijo Samuel un poco molesto, pero aún así estaba un poco contento por Dany saberlo, se notaba en su cara.
-         Lo siento… - le dije cabreada conmigo misma.
-         No pasa nada! – me dijo mientras me acariciaba el pelo.
Yo sonreí.
….
Cuando llegamos a mi casa Dany estaba dentro del coche.
-         bueno aquí te dejo – me dijo Samuel.
Le quería decir “no, no Samuel no te vayas, ahora mismo voy a dejar a Dany, no me importa, yo solo te quiero a ti, a ti…”
-         gracias por esta tarde tan maravillosa – le dije muy feliz.
Él sonrió y luego yo salí del coche.
Casi era de noche, fui en dirección al coche de Dany, pude contemplar como Samuel se marchaba.
Entré en el coche, Dany hacía esa mirada escalofriante.
Leí sus pensamientos “Dany contrólate por favor” pensaba él.
-         porque estas tan nervioso? – le pregunté sin timidez.
-         No estoy nervioso – dijo.
-         A no? Entonces porque no me has saludado como dos novios normales? – le pregunté.
Él me dio un beso, pero yo rápidamente lo aparté.
-         es por esto cler! – me dijo bastante enfadado.
-         Que pasa? – le pregunté.
-         Siempre te apartas de mí, siempre tienes pretextos para no estar conmigo, estoy arto – me dijo bastante nervioso.
-         Me tienes de dar más tiempo! – le pedí.
-         Cuanto? – preguntó – cuanto cler? Un año? Tres? O toda la vida?
-         Me esperas si quieres si no, no puedo hacer nada! – le dije también exaltada.
-         Tu no entiendes que eres todo para mí – me dijo.
-         Y que quieres que haga? – le pregunté indignada.
-         Que me quisieras ni que fuera mitad de lo que te quiero yo! – me pidió con aquella mirada amenazadora.
-         Ya te dije que necesito más tiempo, solo un poco más – le exigí.
-         Sal cler – me dijo – sal del coche ya! – me dijo chillando.
-         Muy bien – le dije mientras habría la puerta y salía del coche – cuando te salga el enfado me llamas – le dije mirándole a los ojos – acuérdate que de aquí a cinco días es el baile de final de curso si quieres ser mi pareja avísame! – le contesté y me fui.
Estaba tan harta de aquello que creí que me iba a volver loca, estaba metida en un lío y no sabía como salir de todo aquello.
Entré en casa, Dany aún no se había marchado, me miraba, pero yo cerré la puerta, ya no lo quería ver.
-         cariño como estas? – me preguntó mi madre mientras me daba un beso, ella estaba limpiando el polvo.
-         Bien – le contesté, pero aún estaba enfadada.
-         Déjala mama, esta enfadada con el novio – dijo Andy, que estaba sentado en el sofá.
-         Y tu que sabes? – le pregunté muy enfadada.
Él se empezó a reír, Andy estaba feliz por saber aquello.
Iba a subir las escaleras, pero Karl me cogió de sorpresa y me tiró al suelo.
Lo miré, él tenía los ojos rojos, y los dientes puntiagudos.
-         te voy a morder señorita cler – me dijo con una sonrisa enorme.
-         acabo de llegar del hospital y ya quieres que vuelva? – le pregunté.
Su cara volvió a la normalidad.
-         bienvenida a casa hermanita – me dijo con un beso en la frente y luego me ayudó a levantar del suelo.
-         Donde están mis hermanas? – pregunté con ganas de verlas.
-         Están arriba en la habitación – dijo Andy mientras miraba desde el sofá.
Empecé a subir las escaleras, entré en mi habitación, cerré las persianas ya que el sol ya se había marchado.
Echaba de menos a todo lo que allí estaba, mi cama, mi almohada…
Fui a la habitación de Alexandra, pero no había nadie, entonces fui a la habitación de Mónica, allí estaban las dos, delante del ordenador mirando ropa.
-         que hacéis? – pregunté con una sonrisa.
-         Cler – dijo Mónica mientras que las dos se levantaron y me abrazaron.
-         Haces mucha falta aquí en casa – dijo Alex sonriendo.
Mis hermanas era muy guapas, me encantaba el moreno de mi hermana Alex, y el pelo de Mónica, tenían un cuerpo extraordinario y eran muy buenas hermanas.
-         estamos mirando vestidos – me dijo Mónica.
-         Te apuntas? – preguntó Alex.
-         Creo que paso – les dije sonriendo – estoy muy cansada, prefiero ir a dormir
-         Ves cariño – me dijo Alex.
Les mandé un beso, luego fui a mi habitación, encendí el ordenador.
Con todo aquello me había olvidado de mi desconocido, tenía de preguntar a Samuel si era él. No había nadie conectado, entonces me fui a la habitación a la ducha.
Dos cosas tenía claras, yo quería a Samuel y no lo podía evitar, y mi relación con Dany estaba en su final… 


11 may 2010 en 11:15

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