13 capitulo *Una semana después…

Me desperté, mareada y no podía abrir los ojos.
Sentía que mi cuerpo estaba inmóvil y que mis ojos pesaban y me dolían mucho.
Parecía que me había atropellado un camión.
Pude escuchar un ruido, había alguien a mi lado. Abrí los ojos, veía las cosas muy borrosas, había una luz que me incomodaba.
Cuando empecé  a ver las cosas con claridad pude ver que estaba en el hospital, miré al mí alrededor y estaba Dany allí sentado durmiendo.
Hice un esfuerzo para levantarme de aquel maldito lugar pero no pude, mi cuerpo no hacía caso a mis órdenes.
No me acordaba muy bien de lo que había pasado, me acuerdo de Samuel, no sabía si había soñado pero había visto Samuel.
Volví a intentar levantarme pero no pude, no tuve fuerzas.
-         Dany! – dije yo para despertarlo – Dany!!!
Él se despertó repentinamente muy asustado con mis chillidos y cuando me vio dijo:
-         Cler!!! Te has despertado! Te has despertado – decía él mientras salía de la habitación y empezaba a llamar mi padre.
-         Dany que te pasa? – le preguntó mi padre asustado.
-         Si!!! Que te pasa? Porque chillas de esa manera? – le pregunté yo sin entender lo que se estaba pasando.
-         Te has despertado cielo! Te has despertado! – dijo mi padre mientras me abrazaba.
-         Pero que ha pasado? – pregunté yo muy asustada.
-         Cler!!! – empezaron a chillar mis hermanos y mi madre cuando me veían allí estirada en la cama.
-         Me podéis explicar que ha pasado? Porque no entiendo nada! – les dije muy enfadada.
-         Nunca más te dejaremos sola! – me dijo Andy.
-         Eso quiere decir que ya no estas enfadado? – le pregunté cariñosamente.
Él miró a Dany y me dijo:
-         ya tendremos tiempo de hablar! – me dijo.
-         No te acuerdas de nada? – me preguntó Dany.
-         No!!! Que ha pasado? – preguntó perdida.
-         Has estado en coma una semana! – me contestó mi padre.
-         Que? – pregunté.
-         Dany cielo me puedes dejar a solas con mi familia? – le pedí yo con delicadeza.
-         Claro cariño tengo de ir a trabajar – dijo él mientras me daba un beso y se marchaba de la habitación.
-         Que ha pasado? – pregunté.
-         Te he avisado que lo del espejo no era un juego, que era peor que una droga, que piensas que esta todo controlado pero en realidad no es así, pero no hiciste caso, estuviste a punto de morirte Cler!!! – dijo mi padre muy enfadado.
-         Lo siento – le dije mientras bajaba la cabeza.
-         Nos importas mucho Cler, tu crees que te queríamos enviar al internado porque queríamos pero no! Había sido la decisión más difícil que habíamos tomado, pero tu reaccionaste de una manera que no pensamos que iba a pasar, y lo hemos empeorado todo, porque te sentiste más sola y hiciste esas barbaridades, lo siento hija! – me dijo mi padre.
-         Papa la culpa no es vuestra, yo me sentía desesperada pero no había de haber echo aquello, puse mi vida en peligro, pero era tan importante para mi verlos que no pensé en las consecuencias! Fui una irresponsable lo siento! – les dije yo.
-         Sabes que en medio de todo esto nos dimos cuenta que en realidad somos una familia, y que para mi y para Eric sois las cosa más importante de nuestras vidas, sois como nuestros hijos! – dijo mi madre muy emocionada.
Yo me intenté levantar pero no pude.
-         porque no me puedo mover papa?
-         Hija tienes de dar tiempo, tienes sangre entrando en tu cuerpo, cuando estés bien empezaras a moverte de nuevo! – me contestó.
-         Samuel… Samuel esta aquí, o lo he soñado? – pregunté yo con un poco de vergüenza.
-         Aún lo quieres, lo sabía, tú no quieres a Dany! – dijo mi hermano Andy muy contento.
-         Entonces esta de verdad? No lo he soñado? – pregunté sin dar importancia a los comentarios de mi hermano.
-         Si! Samuel esta a fuera, él quería entrar pero como estaba Dany, se han peleado! – me dijo Mónica.
-         Que? Porque? – pregunté.
-         Mónica quedamos que no se lo contábamos! – le dijo mi madre en voz baja enfadada.
-         Déjala mama! Que ha pasado Mónica? – pregunté yo muy enfadada.
-         Samuel estaba aquí contigo, y cuando Dany llegó y lo vio le preguntó quien era, Samuel le dijo su nombre y Dany se quedó furioso y le exigió que se fuera, Samuel le dijo que no se iba a ir hasta que no estuvieras fuera de peligro, que tu ibas a preferir antes su compañía que la de Dany! – me dijo Mónica.
-         Enserio?- dije yo dejando escapar un pequeña sonrisa.
-         Si! – dijo ella devolviéndome la sonrisa.
-         Lo podéis llamar? – pregunté.
-         Claro cielo! – dijo mi madre que salió a fuera.
-         Quiero que nos dejéis a solas! – les dije antes que él llegara.
Todos salieron, y el entró.
Sus ojos verdes, su mirada inconfundible me llenaba todo el cuerpo de felicidad, quería que fuera mío porque era la única cosa que me importaba en aquel momento.
Sentía que él me quería y deseaba por dentro besarme como nunca lo hizo con nadie.
Deseo estar a su lado como nunca lo estuve, deseo besarle cada mañana y escuchar de su boca el te quiero que tanto deseo oír.
Deseo su amor, deseo estar en su mente y en su corazón.
Lo amo y nunca amaré a nadie en esta vida como lo amo a él.
Tenía miedo a que se fuera, que me dejara sola otra vez, tenía claro que con él iría al fin del mundo.
-         como estas? – preguntó él cuando vio que estaba en las nubes.
-         Bien, supongo – le contesté.
-         Tuve miedo de perderte – dijo él mientras bajaba la mirada.
-         Ya me has perdido – le dije yo sin saber que decir.
-         No vamos a volver hablar de lo mismo verdad? – preguntó él mientras se sentaba en el sofá.
-         Si tu no me quisieras no estarías aquí! – le dije.
-         Somos amigos – me contestó alterado.
-         Yo no quiero ser tu amiga, tu sabes lo que quiero! – le dije casi sin fuerzas.
-         Tienes novio – me dijo.
-         No lo quiero – le contesté mientras lo dejaba de mirar.
-         Pero él a ti si cler aunque no es el chico apropiado para ti – me dijo.
-         Como si lo conocieras para estar opinando – le dije muy enfadada.
-         Cler quiero que seamos amigos – me dijo.
-         Para que? – pregunté sin ganas de oír la respuesta.
-         Porque  eres importante para mí cler – me dijo.
-         Yo no te entiendo, no se lo que quieres, y no sé que pretendes con todo esto, no sé porque has vuelto y no sé porque me buscas si dices que no quieres nada conmigo, no sé porque dices que soy importante para ti si me tratas fatal! – le dije agobiada con aquella conversación.
-         Yo… - intentó decir él, pero de pronto su móvil empezó a tocar – lo siento.
-         No te preocupes ya estoy acostumbrada! – le dije bastante enfadada.
-         Por la noche vengo a visitarte de nuevo, ahora me tengo de ir – me dijo mientras me dio un beso en la frente y se marchó.
Yo respiré hondo, por lo menos sabía que no se iba a ir de nuevo.
Me era imposible vivir sin el, aunque fuera solo para discutir o ser amigos.
Alguien tocó en la puerta, pensé que era él de nuevo pero era Antonia.
Ella rápidamente se acercó a mí y me dio un beso en la mejilla.
-         como estas?
-         Bien! – le contesté. 
-         Me puedes explicar que te ha pasado cler? Dijiste que los vampiros no quedaban enfermos solo si era por asuntos sentimentales o falta de comida, que te pasó?
-         Te he mentido Antonia – le dije mientras bajaba la mirada.
-         Si! De eso ya me di cuenta. – me contestó mientras se sentaba a mi lado.
-         Mis padres no me expulsaron de casa por estar saliendo con un humano, lo que pasó fue que mi hermano Karl puede producir ilusiones y yo le pedí para ver a mis padres, cuando Eric y Adriana se enteraron me dijeron que yo podía haber muerto, dependiendo del tiempo que este del lado de los muertos puedo morir Antonia, entonces me dijeron que me iban a enviar a un internado para que me enseñaran las reglas de los vampiros! 
-         Sigo sin entender que pasó para que te quedaras un semana en coma! – me dijo ella seriamente.
-         Hay otra manera para ver mi pasado, miro el espejo me concentro en la persona o personas que quiero ver y veo el pasado! – le expliqué.
Ella respiró hondo.
-         podías haber muerto! – me dijo mientras se levantaba del sofá.
-         Lo sé – le dije.
-         No! No cler no lo sabes, pasé las noches en blanco pidiendo que no te murieras que te necesitaba! Y no podía hablar con tus padres claramente, no podía decir que sabía la verdad! – me dijo ella mientras daba vueltas a la habitación.
-         Que verdad? – preguntó mi padre mientras entraba en la habitación con toda la familia.
-         Si cler, de que habla? – preguntó también mi madre.
-         De Samuel! Que cler esta saliendo con Dany y quiere a Samuel! – dijo Antonia disfrazando muy bien.
Pero ellos no lo tragaban y me miraban seriamente porque sabían que les estaba leyendo el pensamiento.
-         ella lo sabe todo! – les dije.
-         Que es todo cler? – preguntó Mónica con una sonrisa en la cara.
-         Todo, sabe lo que somos! – les dije.
-         Y que somos? – preguntó Andy disfrazando.
-         Vampiros! – le contestó Antonia.
Mi hermano empezó a reírse y los demás estaban muy callados.
-         no tienes miedo de que te mordamos?- preguntó Andy sin parar de reírse.
-         Yo no tengo miedo de vosotros! – dijo Antonia.
-         Claro que no tienes miedo, no hay motivos para eso, no te abras creído esa tontería verdad? Mi hermana es muy bromista! – le dijo Andy.
-         Si! Mi hermana es así! Esta siempre con las bromas! Y seguro que te enseño el truco de mover las cosas! Es muy buena! – dijo mi hermana Alex.
-         Muy bien, voy hacer las cosas mas fáciles! – dijo Antonia.
Abrió el bolso y lo tiró todo encima del sofá, pintalabios, rimel, lápiz de ojos, móvil, unas tijeras para cortar las uñas, un espejo…
Ella cogió las tijeras, las abrió y miró a mi familia.
-         si no sois vampiros no pasa nada si me corto! – dijo Antonia.
Mi familia seguía sonriendo.
Antonia puso la punta de la tijera en la mano y mi padre en segundos le sacó las tijeras de las manos.
-         uf si que sois rápidos! – dijo Antonia de boca abierta.  
-         Esto no te lo había enseñado cler? – preguntó Karl sonriendo.
-         No! – dijo Antonia con una carcajada.
-         No se lo puedes contar a nadie Antonia, estas en peligro, yo no sé como cler te lo pudo contar, pero si lo hizo es porque confía mucho en ti, estuvo un siglo y medio sin decírselo a nadie y tu eres la primera, nos tienes de prometer que este secreto quedara en esta habitación! – le dijo mi padre.
-         No se preocupe señor Eric, yo nunca se lo contaré a nadie, pase lo que pase, porque cler siempre será mi mejor amiga! – dijo ella mientras me miraba y sonreía.
Mi familia sonrió.
-         bueno, ahora me tengo de ir al colegio! – dijo Antonia.
-         A esta hora? – pregunté yo un poco desconfiada.
-         Si, acuérdate que se aproxima el baile de final de curso y yo soy la que prepara todo! – dijo ella mientras se aproximaba a mí.
Ella me dio un beso en la mejilla y se fue en dirección a la salida.
-         espero que mañana estés mejor, se supone que con la sangre vas a quedar bien no? – me preguntó.
-         Si! – le contestó mi padre – mañana seguro que ya esta bien!
-         Perfecto, el baile es de aquí una semana y media y tienes de estar lista! – había vuelto la Antonia de siempre, quería obligarme a ir y tenía que llevar uno de esos vestidos que no me gustaban.
-         Ella irá, ni que sea de silla de ruedas! – le contestó mi hermana Alex.
-         Alex! – le dije yo enfadada.
-         Adiós! – dijo Antonia mientras se reía y cerraba la puerta.
Nos quedamos todos en silencio, todos me miraban.
-         como te encuentras? – me preguntó Mónica.
-         Ya te puedes mover?- preguntó Karl.
-         Tranquilos chicos, tiene que estar en reposo y poco a poco se recuperará! – les dijo mi padre.
-         Pero, no me vais a echar bronca? No me vais a castigar por lo que he hecho? No me vais a decir nada?- pregunté yo.
-         Si lo has hecho es porque confías en ella, nosotros también tenemos de confiar en ti – me dijo mi madre.
-         Si cler! Te tenemos de apoyar en vez de echarte bronca, ya eres bastante grande para decidir tus asuntos sola – me dijo Andy.
-         Tengo de ponerme enferma mas veces! – les dije yo riéndome.
-         No digas eso ni de broma – me dijo Mónica mientras me abrazaba.
-         Te queremos pequeña – me dijo karl mientras que todos se acercaban a mí.
-         Yo también os quiero mucho – les dije yo.
-         Ahora nos tenemos de ir, tenemos una reunión en tu colegio, tenemos de explicar que te esta pasando y esas cosas! – me dijo mi madre.
-         Vale! – le contesté.
-         Vosotros os quedáis o venís? – preguntó mi madre a mis hermanos.
-         Yo me tengo de ir, voy a ver mi novio! – dijo mi hermana Alex dándome un beso.
-         Yo y Karl vamos con vosotros! – dijo Mónica.
-         Y tu Andy? – le pregunté yo.
-         Yo voy a dar una vuelta por ahí – me dijo mi hermano Andy.
-         Quédate conmigo! – le supliqué a Andy.
-         Dany debe estar a punto de llegar, prefiero no cruzarme de caras con el – me dijo Andy.
Todos empezaron a salir y Andy me continuaba mirando “si no me lo suplicas no me quedo! Mierda me esta leyendo los pensamientos!”Pensaba Andy.
Él se giró en dirección a la puerta para salir, pero yo no quería que se fuera.
-         quédate por favor! – le supliqué.
El se giró en mi dirección, suspiró, cerró la puerta y se sentó en el sofá, al lado de mi cama.
Nos quedamos en silencio un buen rato y después le dije:
-         Andy tenemos que hablar!
-         De que?
-         Pues que yo te quiero y eres una de las personas más importantes de mi vida – de contesté.
-         Si fuera tan importante para ti confiarías en mi, y no estarías con ese! – me dijo él mientras se levantaba del sofá.
-         Andy él aún no me hizo nada para que le deje de hablar, le tengo de dar esta oportunidad – le dije.
-         Yo no creo que le quieres – me dijo mientras se volvía a aproximar a mí.
-         Es que… es difícil Andy, estoy aprendiendo a quererlo – le dije.
-         Quieres a Samuel? Él es mejor que él! – me dijo Andy mientras me tocaba la cara con la mano derecha.
-         Samuel tarde o temprano se va a ir otra vez y el ya me dejó bien claro que no me quería – le dije.
-         Quizás miente! – me dijo Andy muy seguro de si mismo y presionando sus pensamientos para pensar en otra cosa, me escondía algo. 
-         O quizás no – le dije sin ánimos.
-         Cler eres la chica más guapa que conozco, crees que Samuel no se iba a enamorar de ti?! – me dijo Andy irónicamente.
-         No lo sé… pero ya lo he intentado y esta siempre huyendo de mí! – le dije mientras bajaba la mirada.
-         Tu crees que si no te quisiera iba a estar tan preocupado por ti como lo esta ahora?- me preguntó Andy seriamente.
-         Si quieres que te diga la verdad no lo sé – hice una pausa para respirar – él cada día quiere una cosa diferente y ya no sé que hacer!
-         Si él ahora mismo entrara por esa puerta y te dijera que te quiere que le dirías, que harías con Dany? – me preguntó él mientras se volvía asentar en el sofá.
Yo le sonreí.
-         no me pensaría dos veces y me iría con el, ni que fuera para estar con él un año, pero al menos sabía lo que era estar enamorada y después le dejaría vivir su vida! Dany lo dejaría porque no le quiero y no logro quererlo… - le contesté.
-         Te imaginas que Samuel fuera vampiro? Alguna vez que lo has imaginado? – me preguntó él soñando más que yo.
-         Claro que me lo he imaginado pero yo y tu sabemos que eso es imposible, si lo fuera todo sería más fácil… estoy harta de soñar despierta, estoy harta que mi vida esté un caos! – le dije agobiada.
-         Cuando acabes este curso nos iremos de vacaciones los dos solos, que te parece? Tu estarás rodeada de chicos y yo de chicas – dijo él riéndose.
-         Me parece genial – le dije con una carcajada.
-         Ahora descansa un poco, yo me quedaré aquí a tu lado – me dijo.
Yo cerré los ojos, solo me aparecía la cara de Samuel en mis pensamientos, por fin me dormí.
Tuve un sueño muy raro, pero no podía lograr recordarme de todo, me acordaba que salía Antonia y que estábamos en una boda y no logro recordar nada más.
Me desperté con hambre, pero no había nadie en la habitación que me pudiera ayudar.
Intenté mover las manos pero no pude.
Había un papel escrito encima de mi cama, pero no lo podía coger.
Alguien entró en la habitación poco a poco en paso lento, era Samuel, yo cerré los ojos y él se aproximó a mí.
Me acarició la cara, me dio un beso en la mejilla y dijo suavemente en mi oído:
-         nadie te va a querer como yo te quiero a ti
Yo me quedé de boca abierta, no me podía creer lo que estaba escuchando.
El corrió en dirección a la puerta de salida cuando se dio cuenta que me estaba despertando, cuando estaba a punto de salir:
-         Samuel! – dije yo haciendo voz de admirada.
-         Si… - dijo él volviendo a entrar.
-         Estas oyendo de mi? – le pregunté.
-         No! Lo que pasa es que estabas durmiendo – me dijo con la excusa que le apareció en la cabeza.
-         Has sido tu que has dejado esto encima de mi cama? – le dije yo.
-         No! – me contestó diciendo la verdad.
-         Puedes ver que es por favor? – le pedí.
-         Claro – me dijo.
Él lo cogió y lo abrió y me dijo con mala cara:
-         es de tu novio
-         me lo puedes leer? – me estaba haciendo la dura con él.                                                     - “Es largo el camino del amor, pero corto si tu me das la mano. Son pasos de tierra y de tropiezos, cuando me caiga sé que tu estarás para levantarme. Tendré cuidado, estaré a tu lado, seguiré tu andar muy cerca de ti. Seguramente me equivocaré, ten paciencia si elijo un camino erróneo, esperaré tu perdón. No me dejes andar sólo, sin ti perderé el amor, me quedará como guía la tristeza que nublará mis ojos de lágrimas. No me dejes sólo, me equivocaré de camino y no hallaré la felicidad. A tu lado puedo sonreír y tener como amiga a la ternura, a tu lado puedo soñar con ser feliz, y despertar y ser feliz. A tu lado caminaré, a tu lado te amaré. Es largo el camino, pero más largo sería sin ti. Porque un día te encontré y supe desde entonces que convertirías en el principio y en el fin, y que cada paso por andar me acercaría a ti.. a tu amor”
Me quedé de boca abierta cuando escuché aquellas palabras, leídas por Samuel se hacían más intensas y más reales.
-         muy romántico – dijo Samuel con cara de asco.
-         Si! Bastante – le dije con una sonrisa gigante para picarlo.
-         Como estas? – me preguntó mientras dejaba la carta encima de la cama.
-         Bien – le contesté.
-         Ya te puedes mover? – preguntó mientras me tocaba la mano.
-         No – le dije con desanimo – cuando te marchas?
-         De aquí a dos o tres semanas! – me contestó.
-         Ya? – le pregunté sin pensar.
-         Si! Te dije que solo venía a tratar de unos asuntos – me contestó mirándome fijamente a los ojos.
-         Que hace este aquí? – era Dany, no me había dado cuento de que había entrado.
-         Dany es mi amigo respéctalo! – le exigí.
-         Lo siento cariño – me dijo mientras venía a mi lado y me acariciaba la cara – pero sé que ya significó bastante para ti y no me gusta que esté aquí.
-         Quieras o no va a estar porque es mi amigo por eso acostúmbrate! – le dije enfadada.
-         Bueno yo me voy – dijo Samuel mientras se levantaba del sofá.
Él me sonrió y yo le contesté con otra sonrisa.
-         hasta mañana! – me dijo.
-         Adiós – le dije sin ganas.
Cuando él se marchó Dany se me quedó mirando.
-         que hora es? – le pregunté para dejar aquel silencio perturbador.
El miró el reloj y me dijo.
-         son las once!
-         Tengo sueño y quiero descansar – le dije.
-         Te gustó la carta?
-         Si – le dije fríamente
-         Ya veo que no quieres mi compañía me voy! – me dijo mientras salía de la habitación.
La verdad es que estaba enfadada, no me gustó la manera en que Dany trato a Samuel.
Era la única oportunidad de quedarme con Samuel, y con Dany en el medio todo era más difícil.
Intenté apagar la luz con mis habilidades pero no pude, chillé por una enfermera y vino una bajita y delgada y la apagó.
Cerré los ojos hasta que el sueño invadió mis pensamientos. 

20 abr 2010 en 12:50

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