22 *si la mirada matara…

Me desperté llena de hambre, tenía la sensación que había dormido muchísimo, y así era, miré mi reloj y eran las diez, rápidamente me levanté de la cama para ponerme algo de ropa.
No sabía dónde estaba mi ropa, miré los armarios y estaban unas ropas muy cutres, realmente feas y de viejas, luego miré los cajones y solo estaban mis joyas…
No me lo podía creer, alguien había tocado en mis cosas sin mi permiso y a sobre no estaban todas las cosas.
Abrí la puerta de la habitación, y la mala suerte que tenía me topé con Samuel delante de mí, él me miró de arriba abajo y no dijo nada.
-         Qué te pasa? – pregunté con voz firme – no sé porque te sorprendes tanto si antes me espiabas mientras me duchaba – dije mientras le miraba a los ojos, su cara cambió de expresión y se quedó completamente rojo.
Lo dejé allí solo y me dirigí en dirección a las escalares para bajar al comedor.
-         A dónde vas? – me preguntó Samuel preocupado.
-         No es asunto tuyo – dije mientras me paraba y me lo quedaba mirando – porque no vas a cuidar de tu querida novia?
Seguí andando y Samuel me seguía persiguiendo, era increíble porque yo deseaba que lo hiciera, que me siguiera a todas partes.
Llegué al comedor, aún iba de pijama y todos estaban sentados en la mesa, hasta había un chico nuevo que  no sabía quién era.
-         Señorita gray váyase a poner ropa! – me dijo la señora – que son esos modales de venir a la mesa de pijama y a sobre con visitas?!
-         Mire señora – hice una pausa porque no me acordaba del nombre – da igual, yo me pondría con todo el gusto mi ropa pero da la casualidad que no se donde esta!
-         Me llamo Annette! – me explicó de mala manera – hay mucha ropa en el armario o es que no la ha visto?
-         Perdone? A eso le llama usted de ropa? – pregunté alucinando – pero si son faldas que llegan casi a las tetas y camisetas muy feas para no hablar que hay un montón de vestidos y yo odio los vestidos!
-         Señorita nadie le ha pedido su opinión, es pegar o largar, usted decide!
Samuel se sentó en la mesa, me miraba de reojo.
-         Andy explícales que odio los vestidos! – le pedí.
-         Es verdad señora Annette ella no los soporta! – me defendió Andy.
-         Me da igual! – me advirtió – también se pone pantalones rotos y le da igual verdad? Pues o anda con vestidos o ya puede hacer las maletas!
-         Abuela! – dijo Adam mientras entraba en el salón.
-         Tengo razón, que más le da ponerse vestidos? – preguntó Annette.
-         Ella tendrá sus razones! – dijo Adam – pero hará un esfuerzo a que si? – me preguntó con una sonrisa dulce y cariñosa.
Adam debería saber lo de la muerte de mis padres y por la razón de no quererme ponérmelos.
-         Si! – contesté, él me atraía confianza y se notaba que era buena persona, y no tenía la mirada asustadora como Dany.
-         Abuela no vuelvas a decirle que haga las maletas – le dijo Adam mientras se sentaba en la mesa – eso lo decido yo
Adam me fascinaba, era un ser bonito y delicado, tenía sentimientos y se parecía más a mí que Samuel, aun que no podía parar de mirar a los dos para hacer las comparaciones, pero quería a Samuel, él era la razón por la cual yo estaba en aquel lugar.
-         Cler este es Davis, mi novio! – dijo Angela mientras que se levantaban, Davis me saludó educadamente.
Pero mi hermano Andy no hacía buena cara “novio? Novio? Novio? Su novio?” pensaba Andy furioso.
-         Mucho gusto – le dije mientras le daba la mano  - siento haberme presentado de estos modos
-         Al menos lo asume! – dijo Annette muy flojito.
-         Es que tendría de haber arreglado el pelo! – dije con una mini sonrisa.
-         Arreglarse el pelo? – dijo la señora casi chillando – tendría de haberse puesto otra ropa!
-         Pero porque? No estoy sexy ni moderna? O es que las señoras de su edad no usaban esta ropa? – pregunté riéndome en su cara.
-         Se está burlando de mi? – me preguntó cabreada.
-         Lejos de eso! – le contesté – ahora me voy a cambiar de ropa – le dije mientras salía de la sala.  
Subí las escaleras y me metí en la ducha, cuando terminé me enrosqué en la toalla y salí a fuera, pero me asusté al ver a Adam sentado en mi cama mirando la foto de mi verdadera familia.
-         No sabía que estabas aquí! – le dije bastante sorprendida.
-         Lo siento, no pretendía asustarte – me dijo cariñosamente.
Se levantó de la cama con la foto en la mano.
-         Estos son tus verdaderos padres? – me preguntó muy interesado.
-         Si, y mi hermana – le contesté.
-         Te pareces muchos a ellos, tu hermana era muy guapa igual que tu – dijo, no intentaba ligar conmigo, solo miraba la foto.
-         Gracias – le contesté.
-         Quiero saber una cosa – me pidió – Sam te trató bien?
La verdad es que había sido un idiota conmigo, pero me trató bien.
-         Si – le contesté.
-         Cler me quiero casar contigo – me advirtió Adam.
-         No crees un poco pronto para hablar de eso Adam? – le pregunté.
-         Lo sé, lo sé y no quiero presionarte, solo quiero saber si hay algo entre tú y mi hermano? – me preguntó.
Adam era muy cariñoso.
-         Lo que tubo de haber no hubo y ahora voy a pensar en el futuro – le expliqué.
-         Entonces crees que te casaras conmigo? – me preguntó mirándome fijamente a los ojos muy atento.
-         Y porque no? Nunca sabe que podrá pasar en el futuro – le dije.
-         De acuerdo. Cuanto tiempo necesitas? – me preguntó Adam.
-         No sé, quizás un mes – le dije sin estar segura de mi misma.
-         De acuerdo, esperaré! – dijo mientras me daba un beso en la frente y salía de mi habitación educadamente.
Me quedé mirando la puerta, era increíble como Adam era tan diferente a Samuel, Adam era un vampiro tan cariñoso, tan delicado y me hacía sentir en casa.
Abrí el armario de la ropa y no encontraba nada que me gustara, luego acabé por coger una falda castaña que me llegaba al ombligo, un corset y un chaleco marrón, y cogí unos zapatos míos.
Luego abrí los cajones para buscar los accesorios, cuando ya estaba lista me puse a buscar mi anillo para el sol, cuando abrí el ultimo cajón encontré una cajita con mi nombre encima.
Lo cogí y me senté en la cama, seguramente alguien de mi familia me lo había puesto en la maleta sin darme cuenta.
Lo abrí, dios era precioso, dentro había un collar con un corazón colgando y unos diamantes.
Traía una carta dentro de la cajita, quería saber quien había sido, mi padre, mi madre, alguno de mis hermanos…

De todos los recuerdos que tengo el más bonito eres tú, nunca me doy cuenta de lo que está pasando a mi alrededor porque mi cabeza no te puede sacar de mis pensamientos.
Te quiero, y quizás nunca lo oirás de mi boca pero no dejará de ser cierto. Ojala te hubiera conocido primero que él, ojala pudiera estar contigo sin miedo a que ocurriera algo…
Te regalo ese collar, te protegerá del sol, no busques tu anillo porque lo tengo yo… te quiero para siempre.

Samuel’’

Que detalle, era por eso que me lo había encontrado en el pasillo y lo había tratado fatal. Me puse el collar y enseguida salí de la habitación, Andy venía hablar conmigo pero yo no le di tiempo a nada.
-         Sabes donde esta la habitación de Samuel? – pregunté a Andy.
-         A bajo de todo donde están los empleados por? – me preguntó.
Yo no le dije nada, bajé las escaleras corriendo, luego sin saber donde estaban las escaleras para bajar di vueltas y vueltas en la casa hasta que las encontré. Las bajé rápidamente que casi me caí, luego pasé por varias habitaciones, estaba completamente perdida, alguien me cogió del brazo muy fuerte.
-         A donde va señorita? – me preguntó un seguranza muy alto.
-         A hablar con Samuel – le espeté.
-         No puede – me advirtió.
-         Porque? – le desafié.
-         Porque no está…
Vi como Samuel y Sara salían de la habitación, pero no me habían visto.
-         Me quieres? – preguntaba ella.
-         Por supuesto que te quiero! – le contestó Samuel.
-         Soy mejor que ella? – preguntó Sara.
-         Ella quien? – preguntó Samuel, Samuel se giró y me vio allí cogida por uno de los seguranzas.
-         Mejor que Cler! – dijo Sara.
Él me seguía mirando.
-         Samuel contesta – insistió ella.
-         Claro que eres mejor que ella – luego la miró – mucho mejor!
-         Allí está Samuel – dijo el seguranza.
-         Ahora no me hace falta gracias! – dije mientras empecé a subir las escaleras.
Era una idiota por creer que él aún me quería, y ahora como iba a conseguir mi anillo de vuelta?...
Estaba demasiado cabreada, entré en el salón y aún estaba la abuela, Adam, Angela y su novio.
-         Te pasa algo? – me preguntó Angela.
-         No… - dije mientras me sentaba y cogía un vaso con bebida.
-         No cree que va demasiado provocativa? – me preguntó Annette, mientras que Adam me miraba babado
-         Era la ropa que tenía en el armario! – le espeté
-         Pero no se conjunta así! – me explicó de mala manera
-         A mí me gusta – dijo Angela sonriendo
-         A mí también – dijo Adam sin dejar de mirarme
-         Gracias – dije mientras bebía
-         Ahora tenemos de ir a trabajar – dijo Adam a Annette
-         Si, así es – le contestó ella
Se levantaron y Adam me dio un beso en la frente.
-         Angela sal con ella y enséñale el pueblo – pidió Adam
-         No te preocupes está en buenas manos – dijo Angela 
Ellos se marcharon y Davis y Angela se quedaron coqueteando, pero enseguida llegó Andy y los miró con mala cara
-         Te pasa algo? – preguntó Andy flojito mientras se sentaba a mi lado
-         No te preocupes, estoy bien – le contesté con el mismo tono
-         Cler subes conmigo y me ayudas a maquillarme? – me preguntó Angela mientras se ponía de pie
Yo asentí y nos fuimos para el piso de arriba que era donde estaba su habitación, se parecía al mío y no tenía ninguna decoración.
Yo me senté en el borde de la cama mientras que ella se cambiaba de ropa delante de mí sin tener ninguna vergüenza.
Yo estaba pensando en Samuel y en el collar.
-         Puedes hablar conmigo! – me dijo ella – que te pasa?
-         Nada – le dije
-         Bueno si quieres hablar estoy aquí – me dijo
-         Me siento engañada – empecé hablar, quería saber su opinión – siento que no pertenezco a este mundo, quiero a Samuel encima de todo y no quiero a Adam, bueno es imposible quererlo si no lo conozco me entiendes?
-         Claro, continua – me pidió
-         Ves esto – a señalé al collar que llevaba por dentro del corset – fue Samuel que me lo dio hoy, estaba en un cajón con una nota de él, y decía que me quería pero que quizás nunca me lo iba a decir cara a cara, pero solo en saber que había sido él tuve ganas de escaparme con él, fui a verlo y estaba con su novia, me vio y pasó de mí, como si nunca me hubiera visto y le dijo que ella era mucho mejor que yo – estaba llorando, no pude evitarlo – joder que le quiero más que a nadie en este maldito mundo y es un idiota me trata fatal, tengo sentimientos y le quiero, daba todo, pero absolutamente todo para estar con él o simplemente que me dijera cara a cara que me quería de una manera que yo le pudiera creer!
Ella se sentó a mi lado y me dio un abrazo fuerte, que me hizo sentir bien, ella olía a rosas.
-         Sabes que creo? – me preguntó – que eres demasiado guapa para estar rodeada de los idiotas de mis hermanos – ella empezó a reírse y también me sacó una sonrisa – pero yo creo que Samuel esta perdidamente enamorado de ti aún que no podéis estar juntos para tu bien y para el de él!
-         Pero porque? – le pregunté
-         Porque ahora eres territorio de Adam, hay mucha gente buscando a Samuel y Samuel no tiene nada! – me contestó ella – aún que asteáis perdidamente enamorados no podéis estar juntos, por lo menos ahora no! Quizás de aquí a unos cincuenta años las cosas cambien, pero ahora no podéis!
Alguien tocó a la puerta y no tuve tiempo de contestar.
-         Adelante – dijo ella
Entraron Davis y Andy, Davis estaba sonriendo, tenía buenas intenciones en relación a Angela por eso mi hermano hacía mala cara, mi hermano le debería querer.
-         Vamos? – me preguntó Angela
-         Claro! – le dije mientras me ponía de pie
Pasamos una tarde genial, primero fuimos a visitar el pueblo y luego fuimos a la cuidad, fuimos al cine y también estuvimos en la playa y estábamos de camino a casa.
De pronto vi como estábamos llegando a casa y un montón de gente evadió el coche sin dejar el paso, un montón de cámaras nos sacaban fotos.
-         Lo que me faltaba! – dijo Angela
-         Quien son? – le pregunté yo un poco asustada
-         Son periodistas – me contestó
-         Pero… nuestros ojos saldrán rojos en las fotos! – le contesté bastante preocupada.
-         No te preocupes! – me contestó – son periodistas vampiros!
-         Vampiros? Todos? – preguntó Andy
-         Si – le contestó – somos los dueños de ellos, mi familia es la creación de los vampiros y ahora quieren saber quién es la chica de Adam!  
-         O sea yo? – pregunté
-         Si, así es! – me contestó – pero no te preocupes por ahora serás solo una amiga de la familia y Andy tu hermano
-         Entonces me harán preguntas? – me pregunté aterrorizada
-         Si te pillan si! – me contestó – por eso saldremos del coche educadamente y les contestaremos algunas cosas, es obvio que van a querer hablar con vosotros dos!
-         De acuerdo – dijo Andy
Salimos fuera del coche y todos me rodearon a mí, como si yo fuera una estrella de Hollywood.  
-         Hola! – dijo una chica – como se llama señorita?
-         Me llamo Cler – le contesté
-         Es usted la futura esposa de Adam?
-         No! Soy apenas una amiga de la familia que he venido a visitarlos con mi hermano Andy
-         Usted es vampiro verdad? Cuántos años tiene?
-         Un siglo y medio! – le contesté intentando pasar
-         Va a quedarse mucho tiempo?
-         Dejen paso! – decía el seguranza mientras los empujaba para que yo pudiera pasar.
Pudimos pasar del portal a empujones, dios la gente estaba demasiado entusiasmada.
Entramos dentro de casa y nos fuimos en dirección al salón, Annette, Adam, Samuel y Sara ya estaban sentados a la mesa esperando por nosotros.
-         Nos han invadido! – le dijo Angela a Adam muy cabreada
-         Estas bien? – preguntó Adam mientras se levantaba de la silla y se puso acariciarme la cara.
-         Si! – le contesté
-         Tenemos de hacer alguna cosa – dijo Annette
-         Que le habéis dicho a fuera? – me preguntó Samuel
-         Les dije que era una amiga de la familia que venía a visitaros con mi hermano!
-         De acuerdo – dijo Adam – ahora lo que hay que hacer es ser discretos
-         Han rodeado el coche Adam! No pudimos pasar porque exigían saber quién era! Te imaginas si la pillan a fuera sola? – dijo Angela cabreada
-         Que propones? – preguntó Adam
-         Que a Cler y Andy les acompañe siempre un o dos seguranzas! – dijo Angela
-         Yo no necesito a nadie, yo sé defenderme solo! – le espetó Andy
-         Apenas temo por tu seguridad – dijo Angela
-         Pues no te preocupes porque me sé defender solo! – dijo Andy de mala manera.  
-         Como quieras! Idiota – dijo Angela muy cabreada
-         Andy cállate por favor! – le pedí
Me di cuenta que el novio de Angela ya no estaba, debería haberse ido pero en medio de tanta gente no me di cuenta
-         Bueno haremos eso! – dijo Adam – Cler irá con dos seguranzas
-         Pero…
-         No digas que no porque no lo aceptaré! – me contestó sin dejarme hablar.
-         De acuerdo – le dije.
Cuando acabé de alimentarme me fui a mi habitación, saqué la ropa me puse y me puse el pijama.
Sara me estuvo mirando mal todo el tiempo y le tenía una rabia impresionante.
Salí de la habitación, iba a visitar a Andy, vi como Samuel estaba a punto de llegar delante de mi puerta pero cuando me vio se giró.
-         A dónde vas? – pregunté bruscamente – pensaba que eras un hombre!
-         Que quieres decir con eso? – me preguntó mientras se giraba en mi dirección.
-         Que últimamente huyes de todo, hasta de tu propia felicidad – le espeté bruscamente mientras me aproximaba a el
-         A que te refieres?- me preguntó
Yo me aproximé a él a punto de besarle
-         Me vas a decir que no sientes nada cuando me aproximo a ti, cuando te estoy a punto de besar – le dije mientras miraba los labios, estaba deseoso – dime que no sientes nada?
-         Para con eso – me pidió
-         Porque? Porque no aguantas y necesitas besarme? – pregunté mientras mis labios rozaban los míos.
Pero antes de empezar a besarnos escuché como alguien tosió cerca de nosotros y nos separamos.
-         Soy yo tranquilos! – dijo Andy – pero tened más cuidado!
Samuel no dijo nada se limitó a salir corriendo.
-         Andy estuvimos a punto de besarnos, dios como lo deseo! – le dije riendo.
-         Él te quiere, pero tened cuidado porque tendréis de luchar mucho – me dijo Andy.
-         Lo sé – dije mientras me giraba en dirección a mi cuarto – lo sé! – dije muy feliz.
Me estiré en la cama y el sueño me evadió…
Me desperté de golpe y escuché como la puerta de mi habitación se abría, no sabía qué hora era pero debía ser muy tarde.
-         Te quiero – dijo Samuel mientras me daba un beso en la frente.
Fue la noche más especial de mi vida…

25 jun 2010 en 15:20

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