23 capitulo *Dos semanas después…

Después de dos semanas ya me había acostumbrado a la familia, mis padres estaban contentos por haberme adaptado, mi hermana Alex me había llamado para desearme suerte, cuando le conté a Antonia que me había ido casi se enfada conmigo pero yo le prometí que la iría a visitar pronto, Adam cada día era mas simpático conmigo y me trataba como una princesa en su castillo y eso me hacía sentir bien a su lado, Angela y Andy todos los días discutían pero en realidad era amor y Samuel no hubo un día que no me viniera a visitar, pero venía invisible para que no lo pudiera ver.
-         Cler despierta! – me dijo alguien interrumpiendo mi sueño.
Miré para ver quién era y allí estaba Adam con cara de niño bueno.
-         Qué hora es? – le pregunté
-         Son las siete – me contestó
-         Aún es temprano – le contesté aturdida
-         Lo sé, pero tengo una sorpresa y te la quiero enseñar! – insistió
-         No me la puedes enseñar luego? – le pregunté con mi cara metida en medio de la almohada
-         No! Venga, venga  - dijo mientras me sacaba las mantas para que me despertara
-         Ya va, déjame solo cinco minutos! – le pedí
-         No puedo – me explicó – venga levántate y coge una chaqueta, rápido – me pidió
-         De acuerdo ya va – le contesté, y luego hice lo que me pidió  
Salimos al pasillo y andamos hasta llegar al final, llegamos a su habitación y entramos, yo me quedé de boca abierta, su habitación era dos veces más grande que la mía y había unas escaleras que daban para subir para arriba.
-         Es preciosa! – le dije alumbrada
-         Ven! – dijo mientras me cogía de la mano ligeramente
Subimos las escaleras que llevaban al piso de arriba y cuando él abrió la puerta me topé con una terraza grande, en el suelo habían dos mantas.
-         Siéntate quiero que veas el amanecer conmigo – me pidió
-         Vale – le contesté y me senté
-         Te sientes bien aquí con nosotros? – me preguntó Adam
-         Claro – le dije – los primeros días tuve un poco de miedo sobre todo por tu abuela que no le gusto nada, pero ahora me siento muy bien
-         Ella a veces puede ser muy desagradable, pero si te dice algo dímelo vale? – me pidió
-         Vale – le dije con una sonrisa
-         Te gusta este lugar? – me preguntó
-         Si, es bonito y relajante – le contesté
Estuvimos allí un buen rato, y no hablábamos apenas mirábamos el cielo y el sonido de los animales.
Pero de pronto algo fuerte y temeroso cayó encima de mí, intenté moverme pero no pude, me hacía fuerza y no podía ver que era.
-         Cler!!! – chilló Adam.
Fue cuando abrí los ojos nuevamente y vi un hombre vestido de negro con sus dientes afiladas, intenté darme la vuelta pero me sujetaba los brazos con algo.
-         Y tu quien eres princesita? – me preguntó el hombre que estaba encima de mí, lo decía de una forma brusca.
-         Déjame! – le dije chillando.
Miré a Adam y vi como se pegaba con otro hombre más viejo que él, el hombre le dio un puñetazo en la barriga y Adam voló hasta al fondo de las escaleras donde daban a su habitación.
-         Adam!!! – chillé yo con miedo de que le hubiera pasado algo.
Él hombre que estaba encima de mí me empezó a tocar las piernas
-         Déjame! – le ordené
-         Si no que? – preguntó él
-         Si no vas a morir de la manera más cruel posible! – dijo Samuel mientras lo cogió y hizo volar, se cayó a bajo de la casa.
El otro, el que había pegado a Adam venía a por él y yo me puse en el medio, corrí rápido y lo pillé desprevenido y le di un puñetazo en la cara y cuando se cayó al suelo le pegué una patada en la barriga para que no se pudiera recuperar tan pronto, pero aún así se levantó y Samuel me echó atrás para protegerme.
-         Ves a ver a Adam que yo trato de él! – me dijo Samuel.
Bajé las escaleras y Adam estaba sentado en las escaleras.
-         Estas bien? – le pregunté
-         Si – dijo dolorosamente
-         Seguro? – le insistí
-         Si, no te preocupes – me dijo mientras se ponía de pie – ves a buscar los seguranzas que yo voy a ayudar a Samuel
Llegué a bajo en cinco segundos.
-         Suban a la habitación de Adam hay dos intrusos! – les pedí.
Subieron cuatro hombres y yo les seguí, ahí estaba Samuel y Adam cogiendo al hombre por los brazos.
-         Celta! – dijo Adam a unos de los seguranzas
-         Diga señor? – preguntó
-         Llevadlo a las habitaciones del fondo, no quiero ni un fallo, ya sabéis coged la planta que le bloqueará la fuerza y los poderes! – ordenó Adam.
Así lo hicieron.
-         Estas bien? – me preguntó Samuel, mientras que Adam le miraba fríamente.
-         Si – le contesté de manera cariñosa, él me sonrió discretamente, luego me miró el cuello y cuando vio el collar yo le sonreí.
-         Vamos? – me preguntó Adam mientras me cogió del brazo.
-         Claro – le dije sin sacar la mirada de Samuel
Me estiró del brazo y empezamos a bajar las escaleras
-         Te ha hecho algo ese hombre? – me preguntó
-         No, no te preocupes – le contesté
Andy me esperaba con Angela a su lado
-         Que ha pasado? – preguntó
-         Nada, prefiero no hablar – le contesté
-         Quieres que hablemos? – me preguntó Angela educadamente
-         Si me ha dicho que no quiere hablar no va a hablar contigo! – le contestó Andy.
-         No te he pedido tu opinión! – le contestó mal Angela
-         Ni yo la tuya! – le dijo Andy
-         Pues no me hables – le dijo Angela
-         Yo no te hablo yo te ignoro – le dijo Andy para picarla
-         Idiota – dijo Angela – “bésame” pensaba ella  
-         Idiota eres tu – le dijo Andy – “dios lo que daría para tocar esos labios” pensaba él
-         Callaros! – les pedí yo – no os imagináis lo ridículos que llegáis a ser! – les dije – puedo leer vuestros pensamientos os acordáis? Si os queréis porque no estáis juntos y paráis de discutir? Ojala yo pudiera estar con Samuel, lo daría todo!!! – dije cabreada mientras entraba en mi habitación.
Cogí ropa y me vestí, luego me estiré en la cama mirando el collar, era precioso.
Pero alguien picó en la puerta, era Angela.
-         Claro – dije yo aún pensando en lo que había pasado con aquel hombre.
-         Que has querido decir con lo de “os queréis”?
-         Angela yo leo vuestras mentes y sé que tu le quieres y el a ti!
-         Andy me quiere? – me preguntó enseguida
-         Si – le contesté
-         Entonces porque me trata de aquella manera? – me preguntó confusa
-         Porque es una manera de intentar olvidarte, porque ya tienes novio te acuerdas? El no quiere meterse en vuestra relación! – le expliqué
Ella se estiró a mi lado de la cama
-         Porque no os dais una oportunidad? – le pregunté
-         Porque nuestro amor no llegaría a nada, estamos siempre discutiendo – me contestó
-         Y tú crees que yo y Samuel no discutimos? – le pregunté
-         Pero vuestro amor es verdadero y muy fuerte! – me dijo triste
-         El vuestro también lo será si tu quieres – le dije
-         Pero también hay Davis, no sé qué hacer con él! – me dijo Angela bastante nerviosa
-         Le quieres? – le pregunté
-         Pensaba que le quería, pero cuando conocí a Andy me di cuenta de varias cosas – me explicó ella
-         Entonces haz lo que tienes de hacer – le dije – no puedes estar con una persona que no quieres!
-         Me estás diciendo que acabe con él? – me pregunté
-         No sé Angela, pero si no le quieres sería lo mejor – le contesté
-         Tienes razón – me dijo mientras salía de la cama – no quiero estar con él! Gracias
Me dejó allí sola sin dejarme decir nada, estaba muy enamorada de Andy y era mejor así, Andy también la quería mucho y mi hermano nunca tenía novias, solo rollos.
Tenía que hablar con Adam, quería saber quién era aquel hombre y que quería…
Salí de la habitación y en tres segundos ya estaba al lado de Adam.
-         Vaya susto – me dijo él
-         Lo siento – le contesté con una sonrisa
-         Necesitas algo? – me preguntó
-         Si, necesito que me digas quien es aquel hombre – le pedí
-         No lo sé Cler, él no abre la boca! – me dijo Adam – es como si no hablara o como si no entendiera nuestro idioma
-         Pero lo entiende, vi como él otro le hablaba castellano! – le dije
-         Lo sé, pero vamos a dejarlo algunos días allí y cuando se vea sin fuerzas y tenga ganas de comer hablará o si no morirá! – me dijo Adam muy tranquilo
-         Déjame intentarlo – le pedí
-         Estás loca? Pues claro que no te dejo! – me contestó de manera protectora -  yo lo intenté, Samuel también, mi abuela y los guardias! Pero no hay manera de que hable!
-         Por favor déjame ir! – le pedí
-         No – me contestó
-         Por favor, confía en mí!!! – le pedí nuevamente
-         Cler es para tu bien – me explicó
-         Pero él no está suelto y puedo intentar sacarle información, él no me hará daño, por favor – le supliqué
-         Te doy diez minutos y luego voy a buscarte! – dijo mientras cogía el teléfono para comunicarse con el guardia
-         “ de aquí Adam, Cler va a bajar para hablar con el hombre negro si le hace algo lo matáis”
-         “ entendido señor” – le contestaron
-         Gracias – le dije con un beso en la mejilla
Estaba delante de la puerta, y el guardia cuando me vio abrió la puerta.
-         Tenga cuidado – me pidió, yo le asentí
Allí estaba el hombre sentado en una silla con los brazos abiertos y cogidos y las piernas igual, tenía unas hojas encima de su cuerpo para sacarle las fuerzas.
Él hombre tenía sus treinta y cinco años, tenía mucha barba que lo hacía más viejo.
Me senté en una silla que estaba delante de él, yo me lo quedé mirando y el tampoco me dejaba de mirar.
“pase lo que pase no abras la boca Gabriel”
-         Gabriel! – dije en voz alta a mi misma – no está mal, aun que si fueras más simpático el nombre le quedaría mejor
Él hombre me miró de mala manera sin entender como sabía su nombre.
“cuando me suelte la primera cosa que haré será matarte” pensó
-         Matarme? – le pregunté con una carcajada – antes de matarme tu ya estarás muerto!
“déjame en paz” pensaba él  
-         Claro que te dejaré en paz por eso cuanto más rápido hablas más rápido me iré! – le contesté
-         Que quieres? – me preguntó arto de mis contestaciones
-         Quiero saber que quieres y para quien trabajas! – le dije
Él empezó a reírse
-         Oh! Te hace gracia? – pregunté con la sonrisa en la cara
-         Muchísima! – me dijo el hombre
-         Porque? – pregunté aun con la sonrisa en la cara
-         Porque no voy a decir nada – me contestó
Yo me puse de pie, estaba harta de aquel juego, pero lo iba a seguir, porque si no hablara a bien hablaría a mal.
Lo cogí del cuelo y lo levanté hasta la altura de sus manos, él me seguía mirando pero no me intimidaba
-         Estas seguro que no vas a hablar? – le pregunté
Él casi no podía hablar y se estaba quedando sin aire.
-         N…no – contestó muy bajito
-         Oh me acaba de decir que no?! – dije riéndome.
Lo dejé ir y se cayó al suelo, la silla se partió y él se quedó con las piernas dobladas sin poder sentarse en el suelo ya que sus manos estaban cogidas demasiado altas.
Le cogí la cara y le di un puñetazo, dentro de cinco minutos ya estaba recuperado por eso no me importaba de hacerle daño.
Él dio un gemido tan grande que vino un guardia a mirar si pasaba algo pero yo le dije que estaba todo controlado.
-         Déjame! – dijo moviéndose porque ya no tenía las plantas sobre él.
-         Si quieres que te deje contéstame! – le advertí
-         No voy hablar! – me contestó
Le cogí la cabeza y le di contra la pared, el me miraba y se notaba que le estaba doliendo, luego le di otro puñetazo en la barriga.
-         Habla! – le dije
Pero como no hablaba le seguía dando en la barriga.
-         No! – me contestó
Le di hasta que me dijo:
-         De acuerdo – me contestó
Yo le dejé ir.
-         Venimos aquí porque sabíamos que estaba aquí el hermanastro de Adam y lo queremos matar! No matamos a Adam porque tenemos consideración por su madre, fue ese el trato, pero el hermanastro tiene de morir!
Yo me quedé de boca abierta, iban a por Samuel.
-         Ahora ya sabemos quién es – me dijo
-         No le podéis hacer daño, no os ha hecho nada – le dije – para quien trabajas?
-         Estamos divididos por grupos y por partes del mundo, nadie sabe quién es nuestro jefe, pero él sabe que él hermanastro estaba aquí y nos dio orden para matar – me dijo con gemidos de dolor
-         Entonces aquí? – le pregunté
-         Creo que si – me dijo con sinceridad
-         Y porque quiere venganza? – le pregunté
-         Porque el padre de Adam le sacó todo a nuestro jefe – me contestó
-         Pero…
-         Sal! – me dijo la voz de Samuel
Yo me giré hacia atrás
-         Qué pasa? – le pregunté
-         Se salgas a fuera, esto no es asunto tuyo! – me dijo Samuel
-         Adam me ha dado permiso y tú no eres nadie para decirme lo que tengo o no de hacer! – le contesté  
-         Sal! – me ordenó
Yo salí a fuera, estaba harta de Samuel, me volvía loca.
Estaba en el piso de arriba y cuando estaba a punto de entrar en mi habitación Samuel apareció detrás de mí, me cogió del brazo sin dejarme escapar.
Me giré y me topé con sus labios casi pegados a los míos.
-         Ahora te ha dado ser protector? – le pregunté de mala manera
-         No quiero que te hagan daño – me explicó
-         Tu ya me has hecho mucho daño y no he muerto – le contesté enfadada
-         No digas eso – me pidió – sabes que todo lo que yo hago es para tu bien
-         Para mi bien? Esa es nueva – dije con una carcajada falsa – yo quería estar a tu lado, que me protegieras que estuvieras conmigo siempre y que no me dejaras nunca pero yo a ti te doy igual – dije mientras me giraba y abría la puerta
-         Tú piensas que a mí no me cuesta verdad? – yo me giré hacia él nuevamente – piensas que no tengo corazón, pero me cuesta, me costaba verte con Dany, y ahora me cuesta verte con Adam, y cuando te cases con él me iré, porque no lo soportaré, no soportaré veros juntos, pero si eres feliz yo también lo seré porque aquí lo que importa es tu felicidad
-         Y porque no me dices lo que yo quiero oír? Porque nunca me lo has dicho mirándome a los ojos y sinceramente? – no se lo estaba preguntando, más bien se lo estaba pidiendo.
-         Él qué? Que te quiero? – me preguntó – claro que te quiero, te amo de una manera inexplicable pero el amor no lo es todo
Lo había dicho, había dicho que me quería, eso era lo más importante
-         Porque no nos vamos los dos juntos a un lugar donde nadie nos encuentre? – le pregunté
-         Porque yo no podría darte lo que necesitas – me contesté
-         Solo necesito tu amor – le expliqué
-         Pero yo no tengo dinero, no tengo absolutamente nada – me dijo
-         No me importa el dinero Samuel – dije mientras me aproximaba a él -  te quiero y estoy dispuesta a dejarlo todo por ti
-         Chicos! – dijo Angela – vamos a comer, dejaros de tontear que como os vea Adam no le hará mucha gracia
-         Luego seguimos hablando – le dije cariñosamente
Bajamos al salón y ya estaban todos sentados.
-         Pasa algo Cler? – me preguntó Adam cuando vio que no estaba comiendo
-         No – le dije mientras cogía el vaso y bebía
-         I a ti cariño te pasa algo? – preguntó Sara a Samuel
-         No, estoy muy bien – le dijo mientras me miraba a mi
-         Que quieres hacer hoy Cler? Me he tomado el día libre! – me preguntó Adam.
-         Me da igual – le contesté sin poco interés en la conversación
-         Y si vamos al cine? – me preguntó
-         De acuerdo – le dije
Andy miraba a Angela de una manera tan cariñosa que me daba envidia.
-         Os tengo de dar una noticia – dijo Angela
-         Qué pasó? – preguntó Annette
-         He roto con Davis – dijo Angela muy feliz
-         Qué? – preguntó Annette
-         Estas hablando enserio? – preguntó Adam
-         Si, no le quería y veía ridículo salir con una persona por la cual no siento nada – dijo Angela
-         Pero si era un buen chico – dijo Annette
-         No importa que sea un buen chico lo que importa es lo que ella quiera y si no le quiere ella tiene de buscar su felicidad – le contesté a Annette
-         Si, Cler tiene razón – me apoyó Adam
-         Vamos? – le pregunté a Adam
-         Vamos – dijo mientras se ponía de pie
Cuando llegamos al cine fuimos a mirar la película de avatar, y cuando la acabamos de ver fuimos a pasear por la playa.
Los paparazzi no nos paraban de sacar fotos, y a Adam le molestaba mucho.
Estuvimos hablando del hombre que estaba en casa y le expliqué lo que me había dicho.
Cuando llegamos a casa yo me sentía muy bien a su lado, él era un buen amigo, pero Samuel lo era todo.
Fuimos al salón y no pude creer en lo que estaba viendo, Angela y Andy se estaban besando, yo no me pude contener y empecé a reír, ellos se separaron y Adam les dijo:
-         Felicidades parejita, por eso mi hermana dejó a Davis!
-         Hacéis una pareja muy bonita – les dije yo.
-         Gracias – dijo Angela
-         Y tu nos has ayudado mucho – me dijo Andy
-         Yo? Porque? – pregunté sonriendo
-         Porque nos ayudaste a abrir los ojos – dijo mi hermano mientras se dirigió a mí y luego me dio un abrazo – te quiero pequeña
-          Yo también te quiero! – le dije con una sonrisa enorme
Angela empezó a reírse y Adam la cogió.
-         Bueno voy a dormir, estoy muy cansada y no tengo hambre – les dije.
-         Ya? – me preguntó Adam
-         Si, lo siento – les dije
Subí las escaleras poco a poco ya que no tenía muchas fuerzas
Entré en la habitación,  y fui a la ducha, cuando acabé me puse el pijama y me fui a dormir.
A medio de la noche escuché
-         Te quiero
Yo abrí los ojos pero aún sin ver a nadie dije:
-         Yo también te quiero Samuel…

28 jun 2010 en 7:02

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