24 capitulo *te voy a querer para siempre…

Estaba sentada en el borde de la ventana, “Y porque no me dices lo que yo quiero oír? Porque nunca me lo has dicho mirándome a los ojos y sinceramente?” “Él qué? Que te quiero? claro que te quiero, te amo de una manera inexplicable pero el amor no lo es todo”, para mí sí que lo era todo, él era lo más maravilloso que me había pasado desde que era vampiro. Me fui a la ducha, era casi la hora del almuerzo, había pasado la mañana encerrada en mi habitación hablando con Andy de Samuel, Andy sabía que yo amaba a Samuel por ese motivo él me apoyaba siempre.
Cuando salí de la ducha abrí los armarios y lo único que quedaban eran vestidos, Annette no me había devuelto mi ropa porque quería que yo me pusiera vestidos.
Me cogí un vestido blanco que tenía en el armario, unos zapatos, los accesorios sin olvidar el collar que me había regalado Samuel.
Salí a fuera y Andy me sonrió cuando vio el vestido.
-         Estas preciosa hermanita – me dijo Andy
-         Gracias – le dije con un poco de vergüenza  -  y Angela donde esta?
-         No lo sé, la estoy buscando pero no la encuentro, debe estar en el salón bajas conmigo?
-         Claro, vamos a almorzar – le contesté mientras empezaba a caminar
-         Has reflexionado ya sobre lo que vas hacer? – me preguntó continuando la conversación de antes
-         Quiero a Samuel y no puedo evitarlo, quiero estar con él y con nadie más – le expliqué
-         Pues si es eso lo que quieres lucha por él porque él también te quiere! – me dijo Andy
Cuando llegamos al salón nos sentamos en nuestros sitios habituales, yo al lado de Adam, y Andy que encontró a Angela la empezó acariciar su rostro, y Samuel no sabía donde esta…
-         Y Samuel? – pregunté sin ningún problema, Andy me miró y empezó a reírse, Angela le empujó y también se rió.
-         Samuel está en su lugar, comiendo con los empleados, hoy solo estamos los de la familia – dijo Annette con mucho desprecio mientras hablaba de Samuel
-         Perdone? – le dije, Andy pedía que me calmara en sus pensamientos – usted qué clase de persona es para decir eso? – pregunté mientras me levantaba de la silla – Samuel es hermano de Adam y de Angela quiera o no!
-         Parece que su padre no le quería tanto porque no le dejó un céntimo! – me contestó con más desprecio aún – por eso él comerá donde yo diga!
-         Pero como puedes permitir esto? – le pregunté a Adam – Samuel es tu hermano, lo mismo te digo Angela – dije muy cabreada
-         Cler cálmate quieres? – me dijo Adam mientras me cogía del brazo para que me sentara
-         No! No quiero! – dije mientras alejaba mi brazo
-         Cler, Samuel está bien – me dijo Angela – él se ha ido a comer con los empleados porque se tenía de ir con ellos a buscar los hombres de negro
Yo me senté en la silla
-         Qué vais hacer con el hombre que esta aprehendido abajo? – pregunté a Adam
-         Lo vamos a soltar, pero se quedará sin sus poderes – me contestó Adam
-         Cómo? – le pregunté
-         Una bebida, menta mezclada con agua bendita, se queda sin los poderes – me contestó
-         Pero podrá tornar a juntarse con ellos y os pueden hacer daño de otras formas sin hacer falta los poderes – le contesté
-         Sabe que estará vigilado, no se juntará con nadie por lo menos ahora – me dijo Adam, y yo me tranquilicé
-         Adam ya es tarda vamos? – dijo Annette
-         Si claro – le contestó Adam – Cler vamos a una reunión de negocios muy importante tardaremos bastante pero Angela y Andy te hacen compañía – dijo Adam mientras me daba un beso en la cabeza
-         No te preocupes – le dije
Ellos se marcharon, Annette no dijo nada
-         Que hacemos nosotros? – preguntó Angela
-         No sé, vamos a la playa? – preguntó mi hermano.
-         Id vosotros yo quiero descansar un rato – les dije
-         No Cler, levanta el culo de la silla que vamos a la playa – dijo Angela mientras se ponía de pie
-         Enserio yo prefiero quedarme – le contesté
-         Que no Cler, que vienes con nosotros, no te dejaremos sola – me explicó
-         No tengo miedo – le dije con una sonrisa
-         Andy dile algo! – pidió Angela
-         Angela déjala, ella sabe a dónde vamos cuando quieras aparece – dijo Andy
-         Y la dejaremos aquí? – preguntó Angela cabreada con Andy
-         Angela, Cler necesita sus momentos de soledad – le explicó Andy
-         Exacto, no puedo ir a ningún lado sin dos seguranzas y no tengo mi privacidad y no la tengo, por eso prefiero estar aquí – le expliqué a Angela
-         De acuerdo, no insisto más – me contestó Angela – pero cuando quieras ven – dijo mientras se marchaba con Andy
Yo me levanté de la silla y empecé a mirar los detalles de la casa, estaba tan bien decorada que parecía que nunca nadie había estado dentro de ella, a parte de la mesa que estaba llena de vasos.
Miré los cuadros y allí había uno de Adam, era de 1950, salía muy guapo pero parecía más viejo, a su lado estaba Angela con un vestido grande que hacía globo en el fondo.
Había otro cuadro muy raro al lado, era toda la familia vestida de negro, Adam estaba llorando y Angela también, no entendía a que venía aquella foto, debería ser alguna tradición familiar para recordarse de aquel día.
Las cortinas eran de color rojo, el suelo era de baldosas de color gris.
-         Necesita algo señorita?
Yo di un salto enorme porque no me esperaba que apareciera alguien, cuando me giré estaba un seguranza en la entrada del salón
-         No – le contesté – si necesito algo ya le llamaré
-         De acuerdo – me contestó educadamente – si sale avíseme que le acompañaré, es que no hay nadie en casa, Samuel también ha salido
¿Porque me hablaba de Samuel, le abría dicho algo sobre mí?
-         Lo sé – dije mientras me aproximaba a su lado – eres amigo de Samuel?
-         Claro señorita y él me explica ciertas cosas – me explicó
-         No me trates por señorita, llámame Cler – le pedí
-         De acuerdo Cler, tu llámame Jimmy – me dijo, era muy simpático, tenía la voz ronca
-         Dime Jimmy, que te ha contado Samuel sobre mi? – le pregunté con mucha curiosidad   
-         Que te quiere – me contestó mientras me miraba a los ojos
“dime que le quieres” pedía su mente agresivamente, por eso me alejé de él y de su mirada porque me empezaba a dar miedo.
-         Solo eso Jimmy? – le pregunté mientras miraba por la ventana
-         Te parece poco Cler? –yo le miré parecía sincero.
-         Bastante poco, yo lucho cada día para estar con pero el no confía que nuestro amor resista – le contesté de corazón.
Apareció un hombre bajito y muy delgado
-         Jimmy te necesitamos, vamos a liberar el hombre de negro – le dijo ese señor
-         De acuerdo – le contestó y luego me miró – mucho gusto en conocerte Cler
-         Igualmente – le dije cuando él ya había salido del salón
Yo también salí, miré el pasillo, era como una película antigua donde todo está nuevo y aquellos armarios en madera eran preciosos. Subí las escaleras, y empecé a caminar por el pasillo, había la habitación de Andy, luego la mía, la de Angela la de Annette y la ultima de Adam.
Tenía mucha curiosidad para saber que había dentro de la habitación de Annette, quizás encontraríamos las cenizas de su marido o estaría la habitación protegida por un rottweiler… pero igualmente entré, la puerta hizo un poco de ruido y me vino un olor a perfume de melocotón que hacía marear, su cama que era de color blanco muy vieja y los armarios que ya deberían tener sus cinco años que ya estaban muy gastados, tenía el suelo cubierto con una alfombra negra… tenía un montón de joyas guardadas en las en los cajones, se notaba que era una mujer llena de caprichos.
Abrí su armario de la ropa, habían unos vestidos súper antiguos, uno de los vestidos que estaba allí guardado era con el que salía Angela en la foto.
Pero me gustó uno de color blanco con la parte de abajo ropa, era precioso, lo cogí y me saqué la ropa, sabía que nadie estaba en casa por eso nadie entraría solo si fueran las empleadas pero por la tarde no deberían limpiar.
Me lo probé aún que me costó abrochármelo ya que era en la espalda, cogí sus joyas y me puse mis zapatos, y empecé a caminar burlándome de ella
-         Dios mío mira como tienes los pantalones, pero si están rotos es que eres pobre? – decía yo imitándola
-         Bonito disfraz – me dijo Samuel desde la puerta, yo me quedé llena de vergüenza
-         Yo, yo…yo pensaba que te habías ido – le dije
-         Sí, pero ya he vuelto – me contestó
-         Yo solo estaba… - intenté hablar
-         No te preocupes, a mí también me cae mal si te sirve de algo – dijo con aquella sonrisa hermosa
-         Me ayudas? – le pregunté mientras le daba la espalda para que me desabrochara el vestido.
Samuel lo hizo poco a poco y a veces tocaba mi piel con su dedo, lo quería tanto…
Me empecé a sacar el vestido aún que no llevaba el sujetador Samuel solo me veía la espalda
-         Hay ya salgo para que te vistas – me dijo
-         Ahora te haces el fino pero bien que cuando te pones invisible te da igual verme en pelotas – le dije mientras me abrochaba el sujetador.
Samuel se quedó sin saber que decir, y yo me empecé a reír
-         No entiendo donde ves la gracia – dijo sincero
-         Pues en tu cara – dije con una carcajada – no te pongas rojo, que te crees que no sé que me espías en el baño, en la playa, mientras duermo, pero no te preocupes porque me encanta que lo hagas
Él se acercó a mí y me apartó el pelo de la cara, allí sentí que estábamos más cerca que nunca y noté su respiración y su corazón, era un ser tan fuerte y el mismo tiempo tan sensible, pero me tuve de apartar de él.
-         Mejor que recoja esto porque no quiero que Annette se dé cuenta que alguien ha tocado en sus cosas – le dije
-         Si – dijo con un suspiro y una sonrisa – espabílate
Me acabé de vestir y luego cogí el vestido y lo coloqué en su lugar y las joyas también.
Salimos de la habitación juntos, pero tenía la necesidad de besarlo.
-         Quiero ver tu habitación – le pedí
-         Estarán muchos seguranzas y no quiero que hablen – me explicó
-         Me da igual lo que digan no lo entiendes? – le dije cariñosamente – no me importa nada más a no ser tu
-         Por favor Clara!  - me pidió
-         No Samuel, parece que no ves lo que hay delante de ti, te amo – dije mientras me ponía delante de él y le cogía la cabeza con mis dos manos – te amo
-         No entiendo, que me ves de especial, porque no puedes enamorarte de Adam? – me preguntó sin creer en lo que decía
-         No lo sé – le dije con la sonrisa que a él le gustaba – no puedo explicar Samuel, cuando te veo siento aquel cosquilleo en la barriga y tengo de verte para estar bien conmigo misma, necesito besarte y abrazarte y las horas se me hacen eternas si no se donde estas, no me pidas el porqué, porque ni yo lo sé, pero no sabes lo cuanto te necesito y no soporto que se metan entre nosotros dos porque te quiero y Adam es un amigo, un amigo muy bueno pero nada más y creo que Adam piensa lo mismo que yo, lo único es que él necesita casarse de por donde de
Creo que lo último que dije no le tomó atención porque estaba en las nubes y me miraba con aquella sonrisa tan linda que me hacía más cosquilleos en la barriga  
-         Bajamos? – le pregunté
-         Si – dijo cuando se despertó de sus pensamientos
Bajamos las escaleras al mismo tiempo, el era precioso, no le sacaba los ojos de encima, pero él luego me miró y dijo:
-         Te queda muy bien ese vestido
Yo me quedé sin palabras para contestarle
-         Gracias – dije mientas que me quedaba con la cara muy roja, Samuel cuando me vio empezó a reírse
Cuando llegamos al piso del fondo los seguranzas nos observaban con mala cara y hacían comentarios entre unos y otros.
-         No pierdes el tiempo Samuel – dijo uno burlándose
Me acerqué a él, él estaba de pie al lado de otro, cuando vio que me aproximaba giró la cabeza para el lado, cogí su cabeza con una mano, ese era un pobre humano que estaba lleno de miedo.
-         Alguna vez has sentido unas dientes en su cuello chupando toda su sangre sin quedarse sin una gota, sentir aquel dolor horrible donde deseas la muerte? – le dije muy seriamente, Samuel se reía
-         No.. no – me contestó lleno de miedo
-         Quieres probarlo? – le pregunté
-         No, no por favor – me pidió
-         Pues cállate maldito ignorante – dije mientras empotraba su cabeza contra la pared
Yo y Samuel fuimos en dirección al fondo del pasillo, todos ellos nos miraban de mala manera pero yo les contribuía con la mirada diabólica que a veces ponía.
Cuando llegamos a la última puerta Samuel cogió una llave y la abrió, la habitación tenía una cama del lado izquierdo y el armario de la ropa en el lado derecho, era muy pequeña.
-         Es aquí que duermes? – le pregunté mientras cerraba la puerta
-         Si, ya sé que es muy pequeña pero yo nunca fui acostumbrado al lujo – me contestó
-         Samuel conoces un tal Jimmy? – le pregunté, no sabía si ese hombre era de confianza
-         Sí, porque? Te ha hecho algo? – preguntó muy preocupado
-         No, no me ha hecho nada, pero no sois muy amigos? – le seguí preguntando
-         No, creo que no es de confianza, hay algo en él que no me gusta – me contestó
Yo me quedé de boca abierta, ¿entonces porque vino a hablar conmigo antes?
-         Y nunca le has hablado de mi? – le pregunté
-         No – me contestó algo desconfiado – pero porque tantas preguntas?
-         Nada – dije mientras me senté en el borde de la cama, Samuel seguía de pié
-         Es mejor que nos vayamos, no quiero que los seguranzas digan nada a Adam sobre nosotros -  me dijo Samuel
-         Ya te he dicho que no me importa – le expliqué
Samuel no dijo nada más, “espero que no llegue Sara” pensaba él
-         La quieres? – le pregunté
-         A quien? – dijo él haciendo que no me entendía
-         A Sara – le contesté
Él se calló y empezó a dar vueltas por la habitación
-         La quiero muchísimo pero como una hermana, o como una amiga – me contestó – son diez años a su lado y nunca la quise de verdad
-         Y a mí me quieres? – le pregunté son una sonrisa de triunfo
-         Clara ya hemos hablado sobre esto – me contestó
-         Me quieres o no? – dije mientras le sonreía y lo dejaba intimidado
-         Si – dijo mientras se acercaba a la cama y metía su cara frente a la mía -  te quiero… pero no podemos
Yo me estiré en la cama, sentí algo cuadrado y duro debajo de la almohada.
-         Que es esto? – pregunté mientras sacaba la caja debajo de la almohada
-         Nada! – dijo mientras me intentó sacar la caja, pero yo no le permití
-         Qué es? Puedo abrir? – pregunté
-         No es nada! – dijo mientras volvía a intentármela sacar
Entonces yo abría la caja…
-         Samuel – dije – estás loco!
-         Lo sé – me contestó
Aquella caja estaba llena de fotografías mías, mientras dormía, mientras estaba en la playa, mientras sonreía…
-         Lo siento sé que parece que este enfermo – me dijo disculpándose
-         Por una parte no me importa nada que tengas esto aquí guardado, pero me molesta que nunca te hayas atrevido a sacarme una mientras yo lo viera – le expliqué
-         Las fotos era la única cosa que podía tener de ti – me contestó
-         No, tu sabes perfectamente que eso es mentira – le contesté mientras me ponía de pié
-         Tu eres de Adam – me dijo
-         Yo no soy de nadie! – le contesté mal, pero luego me aproximé a él -  Samuel no aguanto mas estar lejos de ti te necesito, necesito el sabor de tus labios, el roce de tu piel contra la mia
Estaba con mis labios cerca de los suyos, lo quería para mí.
roce mis labios contra los suyos recorri con mis manos su pecho desabrochandole la camisa entonces sam me cogio por la cintura y me llevo hasta su cuerpo girandose y empujandome contra la pared su respiracion se acelero y de mi boca salio un leve gemido, Samuel  deslizo sus manos por la cintura y bajo hasta mis muslos subiendo un poco mi vestido, mi corazón latia sin control mi pecho cada vez que se inchaba rozaba con el suyo haciendo que él se pusiera cada vez más nervioso, me separo lentamente de la pared y subio su mano hasta llegar a a mi espalda alli dio caza a mi cremallera y la bajo lentamente mientras las yemas de sus dedos tocaban mi piel haciendo que me estremeciera en sus brazos , la cremallera llego a su final y sus manos siguieron el camino, noté que él lo deseaba tanto como yo, le miré a los ojos y en ellos solo vi pasion y instinto animal, empezó a recorrerme con sus labios el cuello alli note como sus colmillos afilados salian y me hacian estremecer siguio bajando hasta mi clavicula y fue cuando sus manos se posaron en mis hombros dejando que el vestido se deslizara por ellos hasta caer al suelo, fue entonces cuando me cogio en brazos y me llevo a la cama me estiro con mucha calma y dulzura se que estaba conteniendose porque su cuerpo no paraba de estremecerse y agitarse cuando mi piel rozaba la suya, este se quitó los pantalones, luego hizo que todo ese amor y pasion que habia entre los dos saliera de forma que jamas hubiera imaginado, estaba en el cielo y no queria despertar una vez acabamos samuel me tapó con la sabana y me abrazó fuerte contra él.
-         Te quiero – me dijo cariñosamente mientras me besaba el cuello, yo me dormí…
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3 jul 2010 en 9:20

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